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La Sunat mediante Resolución N° 206-2019-Sunat, publicada el día de hoy en el diario oficial El Peruano, en la Separata Especial, aprobó un nuevo Sistema de Emisión Electrónica (SEE) para empresas supervisadas como agua, luz, telecomunicaciones, entre otras. Ello, ya que los recibos emitidos actualmente por los servicios públicos de suministro luz, agua, y telecomunicaciones se encuentran supervisados por organismos reguladores Osiptel, Osinergmin y otros, y establecen la consignación de información que no es relevante para fines tributarios. Además, en el caso de las telecomunicaciones, los recibos pueden incluir información que está bajo el ámbito de protección del secreto de las telecomunicaciones, las empresas que emiten esos recibos no pueden proporcionarlos, salvo autorización.

Masificación

Así como parte de la estrategia de masificación de la emisión de comprobantes de pago electrónicos, la Sunat dispuso designar como emisores electrónicos en el Sistema de Emisión Electrónica a las empresas que prestan los servicios públicos de energía eléctrica, agua y telecomunicaciones. Y, adicionalmente, la creación de un nuevo comprobante de pago, para que se emita por los servicios públicos y que solo contenga información relevante para fines tributarios, que no incluye información bajo el ámbito de protección del secreto de las telecomunicaciones.

Este nuevo comprobante de pago también pueda emitirse a través del SEE – Del contribuyente para que las empresas puedan optar por el sistema al que mejor puedan adaptarse. De otro lado, se designa como emisores electrónicos a partir del 1 de febrero de 2020 a las empresas que prestan los servicios públicos de suministro de energía eléctrica y agua.
Y, a partir del 1 de mayo de 2020 a las empresas de telecomunicaciones, empresas buscapersonas, porteadores de larga distancia, que prestan el servicio de teléfono fijo y móvil que prestan servicio de interoperatividad en sus redes, entre otros servicios.

 

De acuerdo al decreto legislativo de trabajo vigente, las empresas privadas solo pueden incorporar a un 20 % de trabajadores extranjeros en sus planillas. Así lo informaron funcionarios del Ministerio de Trabajo: "Desde los años 90, a través del Decreto Legislativo N°689, se estableció una cuota máxima de contratación de trabajadores extranjeros en el territorio nacional, que es de 20 %. Esa cuota es un límite en la contratación del sector privado", indicaron. Añadieron también que el gobierno flexibilizó la normativa para que todo ciudadano extranjero que ingrese al país pueda acceder al permiso de trabajo temporal, hay potestades de fiscalización que se deben cumplir. "El sector público no tiene un límite, ahí los efectos son menores. Pero la cuota (en el sector privad) hay que fiscalizarla", señalaron.

En sentido, se deben unir los esfuerzos de los sectores Trabajo, Salud, Educación, Relaciones Exteriores, Economía y SUNAT, para resolver este tema. "No vivimos en Latinoamérica aislado de otros países, estamos integrados en la Comunidad Andina y existe el Mercosur. Y la ola migratoria que viene de Venezuela afecta al Mercosur y Comunidad Andina. Se requieren respuestas articuladas en el ámbito de la integración latinoamericana", detallaron.

 

Mediante Resolución del año 2016, la Sunat señaló que las infracciones de no exhibir libros u otros documentos que la entidad fiscal solicite, así como el no comparecer ante la administración tributaria cuando los contribuyentes sean citados, no siempre serían sancionadas. La Sunat estaba facultada para que, a discreción suya, decidiera sancionar o no al administrado infractor. A partir del día de hoy, esta facultad discrecional ha terminado, y siempre se sancionará a las empresas infractoras.

Joaquín Chávez, asociado del estudio Torres y Torres Lara, señala que durante la vigencia de la mencionada facultad discrecional, casi nunca se imponían multas. Refiere que la Sunat se limitaba a enviar cartas a los administrados, pidiéndoles que regularicen su situación. Vanessa Watanabe, socia del estudio Payet, señala que, en primer lugar, este beneficio se había otorgado para darles a los contribuyentes una “etapa de prueba” para adecuarse al nuevo sistema de libros electrónicos que se estaba implementando.

Por qué se remueve
Chávez comenta que esta discrecionalidad generaba mayor incumplimiento por parte de los administrados. Según el abogado, “cuando le llegaba una carta de solicitud de documentos o apersonamiento a un contribuyente, simplemente no le hacía caso, sabiendo que no habría sanción”. Según Watanabe, el cambio era necesario, ya que el régimen actual “no desincentivaba el incumplimiento”, resultando en patrones de conducta indeseados.

Recomendaciones
Chávez indica que los contribuyentes deberán estar más atentos a sus buzones en el portal de la clave SOL en la página de Sunat, a efectos de que no se corran plazos y se expongan a una multa.

La Cifra
0.6% de los ingresos del contribuyente
Será la multa aplicable por no presentar la documentación requerida por Sunat, mientras que de no apersonarse a una citación de la entidad la sanción ascenderá al 0.3% de los ingresos del contribuyente.

 

Ser víctima de un robo o fraude financiero es una preocupación frecuente de los clientes de entidades financieras.

Javier Álvarez, trends senior director de Ipsos Perú, señaló que en los últimos años han aumentado las noticias en la prensa que dan cuenta de robos de información (claves), de clonaciones de tarjetas y de otros fraudes vinculados a productos financieros, lo cual no ayuda a generar confianza en el sector. A la fecha, es 6.6 millones el tamaño de la población de zonas urbanas de entre 18 y 70 años que está bancarizada, según un estudio de Ipsos. “Se trata de personas que tienen la condición de ser clientes de bancos, financieras o cajas”, precisó Álvarez.

Al 70% de estos peruanos les preocupa mucho ser víctimas de fraudes, según la encuesta realizada este año por Ipsos.Asimismo, el 6% reconoció haber sufrido ya algún tipo de fraude o robo financiero. “Parece poco, pero el 6% de 6.6 millones de habitantes bancarizados son unas 400,000 personas”, estimó Álvarez durante la “I Semana Integral de la Gestión del Riesgo 2019”, organizada por Asbanc. La clonación de tarjetas en establecimientos, el robo de clave o de información de cuentas ya sea al hacerse pasar por una entidad financiera o mediante la observación al momento de hacer operaciones, y el cambio de tarjeta en cajeros automáticos, son las modalidades más mencionadas por los afectados.

El 25% de los bancarizados perdió alguna vez su tarjeta de crédito o débito y al 11% se la robaron. En estas situaciones, el 96% de los clientes realizó el bloqueo de sus plásticos, refiere el estudio. “El 78% lo hizo inmediatamente, 17% se comunicó días después y para un 10% fue el banco el que se comunicó e hizo el bloqueo”, refirió Álvarez. Solo el 31% de los encuestados había actualizado el software antivirus en su computadora en el último año. “Eso es grave, porque todo el mundo debería hacerlo. Lo que pasa es que hay que pagar y ahí la gente duda”, dijo. Según el estudio, el 64% de los bancarizados tiene correo electrónico. De ellos, el 77% usa claves complejas, pero el 38% no las cambia en el tiempo. Ante comunicaciones sospechosas, el 57% verifica primero con su banco si el correo es real, aunque el 7% sí hace clic inmediatamente en el enlace que le envían. Álvarez resaltó que si bien hay preocupación por los fraudes falta acción entre los clientes bancarios. Si las medidas de prevención tienen un costo entonces no suelen tomarlas.

Cifras
90% NO USA computadoras de lugares públicos para acceder a sus cuentas financieras.
35% DE CLIENTES bancarizados revisa regularmente actividad de sus cuentas por Internet.

No quieren perder
El 55% de peruanos trataría de “pasar” un billete falso
El 74% de la población bancarizada siempre revisa los billetes y las monedas que le dan de vuelto cuando paga en efectivo, de acuerdo a una encuesta de Ipsos Perú. Además, el 75% declara que sabe detectar dinero falso.
Ante la pregunta de cuál sería su proceder si se dan cuenta de que han recibido un billete falso, el 55% de los clientes en entidades financieras refiere que trata de pasarlo a través de una compra o pago. Otro 18% opta por darle el dinero a un conocido para que se encargue de ello.
“O sea, le preocupa ser víctima de fraudes, pero no le preocupa que siga la cadena (del billete falso)”, comentó Javier Álvarez, trends senior director de Ipsos Perú. “Me imagino que lo correcto sería romperlo”, añadió. El 29% de los encuestados tomaría esa decisión y el 17% guardaría el billete.